El primer post de nuestro CEO, Juan Millán, parte de una serie de reflexiones sobre el impacto del COVID-19 en el sector de smart cities.

En Gedeth llevamos años apostando por las Smart cities, o ciudades inteligentes, tanto como solución para una mejor calidad de vida como herramienta para la internacionalización de servicios. 

En estos momentos de crisis con el COVID, nos gustaría compartir una serie de reflexiones en formato posts. De los resultados del estudio que realizamos en colaboración con investigadoras de la Universidad de Sydney se veía que amenazas como la  inestabilidad financiera y oportunidades como una mayor digitalización alterarían el status quo previo a la crisis.

Este primer post será un breve análisis a la situación actual marcada por un factor como el COVID que evoluciona por días, sin olvidar la amenaza real (y últimamente silenciada) del cambio climático. El resto de la serie nos acercaremos al fenómeno de las ciudades inteligentes desde una perspectiva de oportunidades por mercados o tecnologías.

Smart Cities: ¿Qué son?

Así, la definición de Smart Cities varía según autores, pero hay algunos rasgos comunes. Básicamente, se trata de dotar a una ciudad/comunidad de soluciones que apliquen tecnología e integren las telecomunicaciones para optimizar servicios, intentando conseguir una mejora tanto ambiental como en la calidad de vida de sus habitantes. Todo ello, en un entorno en que los ciudadanos adquieren un mayor protagonismo en las decisiones a través de la tecnología (mediante una app de participación ciudadana, por ejemplo).

Previo al COVID existía una marcada fuerza de atracción de las grandes urbes (Londres, Nueva York) que ha quedado en entredicho por el mayor impacto del cambio climático en éstas que en espacios de baja densidad. Esta fuerza se ejercía a pesar de situaciones de contaminación atmosférica insalubres (Pekín, Santiago de Chile, Los Ángeles), que deberían haber disuadido estos movimientos migratorios. En un entorno de pandemia COVID, los espacios altamente contaminados – o altamente poblados – no parecen ser la mejor elección para la población. 

Ante esta situación, algunos autores consideran que puede producirse un efecto inverso y que las grandes ciudades pierden población a favor de espacios menos saturados – de hecho, es lo que se ha visto en las épocas de confinamiento más estricto, cuando hubo un éxodo de residentes de las ciudades al campo. Aquí tenemos un primer elemento para la reflexión: ¿Se vaciarán las grandes ciudades por el efecto del COVID?

¡No te pierdas las siguientes reflexiones sobre el efecto de la pandemia en el sector de smart cities! Es un sector en el que tenemos mucha experiencia – y mucho para compartir. Para más información, contáctanos.